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Trump suspende aranceles: México y EU llegan a acuerdo | La Crónica de Hoy

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La tensión duró hasta las 19:30 horas, hora en que el tuiteo de Trump anunció que México y EU habían logrado un acuerdo para evitar la implementación de los aranceles arbitrarios anunciados por el magnate para el lunes. “Me complace informarles que EU logró un acuerdo firmado con México. Las tarifas que serían implementadas a partir del lunes serán suspendidas indefinidamente. México ha aceptado tomar medidas duras en torno a la migración que recorre su territorio desde su frontera sur”, señaló Trump. El presidente estadunidense indicó que esto debería conducir a reducir sustancialmente o eliminar la “inmigración ilegal” que va hacia los Estados Unidos. Por el lado mexicano, unos minutos después, el canciller mexicano, Marcelo Ebrard, destacaría especialmente la aceptación del vecino del norte al plan general de desarrollo que México pactó con Guatemala, El salvador y Honduras. Si hay un logro del lado mexicano además de la cancelación de aranceles, es ése: el gobierno estadunidense firmó el plan en el que se plantea una integración energética, carretera y ferroviaria entre Chiapas y Centroamérica en busca de que se desplieguen oportunidades de trabajo en esa zona, evitándose o al menos aminorando el ritmo de la migración hacia el norte.

En cualquier caso, el primer efecto es económico, pues la amenaza de aranceles y su impacto en ambas economías desaparecen. También las amenazas contra la ratificación del T-MEC. Un resultado bueno, según analistas y empresarios, luego de un día que fue ciertamente de tensión. Para probarlo, baste saber que, a mitad del viernes, el presidente estadunidense había regresado a sus tácticas de negociación y agregó a la lista de demandas que México comprara inmediatamente gran cantidad de productos agrícolas de aquel país. Por su parte, Andrés Manuel López Obrador viajó a Baja California Sur, donde encontró la solidaridad de alcaldes mexicanos y estadunidenses quienes mantenían una cumbre en aquella entidad. Carlos Slim, presente también, dio un espaldarazo al presidente mexicano. López Obrador se había negado a hablar del tema en espera de que los trabajos de Ebrard en Washington dieran resultados. No se vio decepcionado: Marcelo Ebrard anunció hacia las 8 de la noche, por el twitter, que el acuerdo se había alcanzado y que estaba en el Departamento de Estado de EU, listo para una conferencia de prensa. La migración, el gran tema de Trump, es la moneda de cambio en el acuerdo. Doce horas después de iniciada la mesa de negociación acompañado por la secretaria de Economía, Graciela Márquez, Ebrard dio lectura a lo firmado, una declaratoria en la que ambas naciones se muestran unidas y “reconocen” la necesidad de resolver la crisis humanitaria y de seguridad. “México y EU se unieron esta semana para enfrentar los retos comunes en materia de migración, incluyendo la entrada de migrantes a EU que violan su legislación”, empezó Ebrard la lectura del documento. Ante el aumento en el flujo migratorio, continuó, se ha acordado trabajar conjuntamente en busca de una solución duradera. El primer acuerdo es el reforzamiento de las acciones en México para cumplir la ley migratoria, lo que debe traducirse en la disminución de los tránsitos no documentados. La Guardia Nacional y su despliegue en la frontera con Guatemala fue puesta nuevamente sobre la mesa. Ése sería el punto que México entrega a su contraparte para comprobar que aplicará las medidas más “duras” que exige Trump. Por lo que a partir de este lunes, el gobierno de México deberá desplegar a la Guardia Nacional por 11 municipios de la frontera sur para evitar la entrada masiva de migrantes centroamericanos, de acuerdo con las negociaciones a las que llegaron los representantes de ambos gobiernos. El canciller aludió también a los esfuerzos del país para desmantelar las redes de tráfico de personas. Hay un punto que queda neutro y que se refiere a la intención de Estados Unidos de que México se encargue en definitiva (incluyendo darles residencia permanente) de aquellos migrantes que sean rechazados como asilados políticos o por razones humanitarias en territorio estadunidense. Es el asunto controversial de condición de “tercer país seguro” en el que México se convertiría automáticamente en hogar de todo aquel migrante que pase la frontera norte, pida asilo y sea rechazado. Se acordó que todo solicitante de asilo será retornado de inmediato a México, pero sólo para ser albergado en tanto esté en espera de la resolución sobre la solicitud de asilo. No hay un acuerdo claro después de eso; Ebrard anunció que se seguirá discutiendo en la mesa bilateral hasta llegar a un acuerdo. Estos inmigrantes recibirán de México, en ese periodo, condiciones como trabajo temporal y resguardo a sus derechos, pero su destino final está en duda, pues la intención mexicana sería que vuelvan a su lugar de origen. Estados Unidos se declaró de acuerdo con el proyecto de de­sarrollo que México encabeza con anuencia del triángulo norte centroamericano. Ése es el logro que quiso destacar muy especialmente Ebrard. Señaló que la inversión estadunidense anunciada en el istmo centroamericano se acelerará como lo está solicitando México y que la aceptación del proyecto es en realidad la solución de fondo al tema migratorio. El día acabó en twitter, con el del presidente AMLO: “Gracias al apoyo de todos los mexicanos se logró evitar la imposición de aranceles a los productos mexicanos que se exportan a EU. Marcelo Ebrard dará detalles del arreglo; de todas maneras, nos congregaremos para celebrarlo mañana en Tijuana a las 5 de la tarde”. Puntos acordados *Desplegar la Guardia Nacional en la frontera sur de México. Esta medida iniciará el lunes.   *Las personas que soliciten asilo a Estados Unidos se quedarán en el territorio mexicano mientras esperan la resolución de su trámite.   * “Ambas partes acordaron que, en caso de que las medidas adoptadas no obtengan los resultados esperados, se sumarán medidas adicionales. México y Estados Unidos trabajarán para enfrentar los flujos migratorios y continuarán con las conversaciones sobre términos de otros posibles entendimientos durante un periodo de 90 días”, expuso.   Imprimir