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Petro y Le Pen; los placebos y Houellebecq

Diderot y D’Alembert nunca se imaginaron que su gran Encyclopédie se convertiría en la más deslumbrante jamás escrita por su particular constelación de política, economía, testarudez e ideas revolucionarias que pusieron en jaque a la Iglesia y a la Corona. Ahora le toca a Michel Houellebecq convertirse en el Black Mirror de las letras francesas para proyectar la pesadilla de Renaud Camus sobre el reemplazo cultural. Mientras tanto, vemos el ascenso del partido de Marine Le Pen cuyo partido multiplicó por 11 el número de escaños el pasado domingo electoral

El triunfo de la razón en tiempos de sinrazón.

En Andalucía Juan María Moreno vence al PSOE con solvencia y a Vox con sapiencia, pero también le gana al PP madrileño de Isabel Díaz Ayuso.

El objetivo de Juanma Moreno era desaparecer a Ciudadanos, quedándose con la totalidad de sus votos, y no dejarse mimetizar por la ultraderecha. Lo logró.

Juanma Moreno ha demostrado que el triunfo de la razón puede ocurrir en tiempos de sinrazón, o si se prefiere, en los tiempos donde la gente cree encontrar la verdad en Twitter.

Diderot y D’Alembert nunca se imaginaron que su gran Encyclopédie se convertiría en la más deslumbrante jamás escrita por su particular constelación de política, economía, testarudez e ideas revolucionarias que pusieron en jaque a la Iglesia y a la Corona. Ahora le toca a Michel Houellebecq convertirse en el Black Mirror de las letras francesas para proyectar la pesadilla de Renaud Camus sobre el reemplazo cultural. Mientras tanto, vemos el ascenso del partido de Marine Le Pen cuyo partido multiplicó por 11 el número de escaños el pasado domingo electoral.

Macron pensó que tras su reválida electoral en mayo, el dueto de Le Pen y Mélenchon no lograrían minar su fuerza en la Asamblea. Se equivocó.

Cuidado en subestimar a Houellebecq. No se equivocó en leer anticipadamente el atentado en Bali (Plataforma, editorial Anagrama) ni en el florecimiento de los cantamañanas tipo Éric Zemmour (Sumisión) ni en la desaparición del Partido Socialista Francés (Aniquilación). La literatura despierta más confianza que los políticos.

Gustavo Petro gana la presidencia, pero perderá el dogma que lo mantuvo con vida política por varios años. Gana, pero perderá su retórica aterciopelada de la utopía revolucionaria.

Petro ha recorrido la totalidad de la carta de navegación: pasará de las armas a la banda presidencial.

Petro cultivó durante décadas el discurso forjado en las carencias y sugerencias de la mitad de la población. Ahora tendrá cuatro años para atender también al segmento poblacional cuyos líderes políticos fueron sus antagonistas.

Si no lo hace, se unirá al selecto grupo de autócratas encabezados por Daniel Ortega, Nicolás Maduro y Miguel Díaz-Canel.

La noche de su victoria seguramente decepcionó a muchos que deseaban el desmantelamiento del capitalismo para instaurar los ideales del movimiento 19 de abril (M19).

Lo mismo ocurrió con Boric. La retórica hace volar. La realidad requiere tener los pies en el piso. 

Estamos en economía de guerra. La inflación, como prueba.

Si el político se deja secuestrar por el dogma, lo mejor es que lea la obra de Houellebecq.

No hay otra alternativa.

@faustopretelin

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Globali… ¿qué? PSOE Emmanuel Macron Francia Fausto Pretelin Muñoz de Cote Consultor, académico, editor

Globali… ¿qué? Fue profesor investigador en el departamento de Estudios Internacionales del ITAM, publicó el libro Referéndum Twitter y fue editor y colaborador en diversos periódicos como 24 Horas, El Universal, Milenio. Ha publicado en revistas como Foreign Affairs, Le Monde Diplomatique, Life&Style, Chilango y Revuelta. Actualmente es editor y columnista en El Economista.

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