Política

Editorial El País (España): Cuba se desangra

Las causas tienen que ver con  el grave deterioro de las condiciones de vida que sufre la población  desde hace años, y también con la falta de perspectivas de futuro. Los cubanos llevan demasiado tiempo entrampados en un sistema centralizado, estatista e ineficiente, incapaz de garantizar el progreso del país y de las personas. Esto, unido a la falta de mecanismos de participación real de la gente en la toma de decisiones políticas y a la ausencia de espacios democráticos para criticar al Gobierno, resulta una ecuación letal.

¿Quieres recibir nuestro exclusivo boletín informativo en tu correo? ¡Suscríbete a #BoletinPatilla! Para salir de la crisis,  destacados economistas cubanos han recomendado al Gobierno  que implemente reformas que sirvan para liberar las fuerzas productivas, favorecer la iniciativa privada y estimular decididamente la inversión extranjera. Pero el Ejecutivo, en vez de inspirarse en modelos como el chino o el vietnamita, actúa de forma lenta y temerosa, apostando por resucitar la ineficiente empresa estatal y tratando de mantener su omnipresencia en la sociedad. Las medidas liberalizadoras se han introducido a cuentagotas. Como el problema es estructural, ya no es tiempo de poner parches y realizar reformas cosméticas.

Las penurias económicas, los apagones inmisericordes ?de hasta 12 horas al día, y más?, la inflación desbocada, la escasez de artículos de primera necesidad y de medicinas, o el deterioro de los servicios de salud tienen a la población cubana agotada. Muestra de ello fueron las históricas  protestas del 11 de julio del año pasado: no es de extrañar, pues, que decenas de miles de personas quieran abandonar el país.

El Gobierno acusa a EE UU de exacerbar este flujo ilegal con el mantenimiento del embargo económico y por favorecer leyes que benefician a los emigrantes de la isla.  Una política como la del expresidente Barack Obama, que promovió el acercamiento y el intercambio entre ambos países,  contribuiría a la solución de la actual crisis. Pero no hay que engañarse, pese o precisamente por las condiciones adversas, es el Gobierno cubano el responsable de realizar los cambios de calado necesarios que permitan al país salir del agujero económico y dar esperanzas a su población para que no se siga desangrando la nación.